11 DE MARZO DE 2013
El uso de pruebas cosméticas en animales siempre ha generado enfrentamientos y debates entre la población. El 11 de marzo de 2013 alcanzó un hito importante para la Unión Europea: en esta fecha entró en vigor la prohibición de la venta de productos cosméticos que contengan ingredientes probados en animales para determinados estudios de toxicidad:
- oxicidad por uso repetido: dosis bajas de una sustancia de ensayo durante largos periodos o incluso realizadas a lo largo de la vida del animal (toxicidad crónica);
- oxicidad para la reproducción: capacidad de una sustancia administrada a un animal preñado para causar problemas en su descendencia;
- toxicocinética: cómo la sustancia reacciona físicamente y causa daños biológicos.
Antes del 11 de marzo todavía era posible probar un nuevo ingrediente y someterlo a pruebas científicas con animales.
Este ha sido un largo proceso que comenzó en 2004 con la prohibición de la experimentación en animales de los cosméticos acabados, que posteriormente se amplió a la prohibición de la experimentación en animales de los ingredientes individuales, impidiendo así la comercialización de esos productos cuyas fórmulas han sido sometidas a pruebas en animales incluso fuera de la Unión Europea.
MÉTODOS ALTERNATIVOS PARA SUSTITUIR LAS PRUEBAS COSMÉTICAS CON ANIMALES
Las industrias cosméticas europeas están comprometidas con la búsqueda continua de métodos alternativos que puedan sustituir todo tipo de pruebas requeridas para la comercialización de un nuevo ingrediente. Afortunadamente, gracias al trabajo realizado por las numerosas empresas del sector, he estado posible desarrollar 5 pruebas alternativas validadas por el CEVMA (Centro Europeo para la Validación de Métodos Alternativos):
- una prueba para la evaluación de la corrosión de la piel;
- una prueba realizada en modelos de piel humana para la medición de la corrosión de la piel;
- una prueba para la medición de la fototoxicidad;
- una prueba in-vitro para la evaluación de la irritación de la piel;
- una prueba in_vitro para la medida de la absorción cutánea.
CUIDADO CON LAS DECLARACIONES ENGAÑOSAS
Partiendo de la base de que está PROHIBIDO por ley realizar experimentos con animales, las palabras «no probado en animales» ya no tienen ninguna validez. Se trata de un medio publicitario que provoca una competencia desleal entre las empresas cosméticas: la ausencia de tal expresión no implica que un determinado producto haya sido realmente probado en animales, ya que está prohibido por la ley.
Un ejemplo para entender más la situación: la ley establece que para conducir un coche hay que tener carné de conducir , pero ningún escribe en su proprio coche “tengo el carné de conducir”. Sería inapropiado dado que se trata de una obligación legal inamovible: sin el permiso de conducir no es posible conducir un coche. El parangón es claro, ¿porque declarar un hecho obligatorio para todos en detrimento de las empresas de la competencia?
Las actividades empresarial en general, lógicamente actúan para generar un beneficio, pero obviamente no pueden perjudicar otras realidades en la búsqueda de ese objetivo.

El uso del famoso símbolo que representa un conejo estilizado no tiene valor, es un medio publicitario inadecuado: estoy haciendo creer al consumidor que los productos que no utilizan este logotipo hayan realizado pruebas cosméticas en animales, lo cual es absolutamente falso porque, como ya se ha dicho, ¡este tipo de pruebas es ilegal! Obviamente, el uso de símbolos y indicaciones que presumen de la ética de la empresa porque no experimenta con animales, va en detrimento de los que en cambio, con razón, deciden no incluir esta información en la etiqueta.
CONCLUSIONES
La persona responsable puede indicar en el embalaje del producto o en cualquier documento, prospecto, etiqueta, anilla o rótulo que acompañe o se refiera a dicho producto cosmético que este último ha sido desarrollado sin recurrir a la experimentación en animales sólo a condición de que el fabricante y sus proveedores no hayan realizado o encargado ninguna experimentación en animales del producto cosmético acabado, ni de su prototipo, ni de ninguno de los ingredientes que contiene, ni hayan utilizado ningún ingrediente que haya sido experimentado en animales por otros con el fin de desarrollar nuevos productos cosméticos.